¿Qué es el Omega 3 y sus propiedades?

Propiedades del Omega-3

La salud de la microbiota depende, en gran medida, de todo lo que hagamos con nuestro organismo y de cuáles sean los niveles que tengamos de algunas sustancias básicas para su funcionamiento, como es el Omega 3. Este compuesto, junto con otros tantos, es responsable de que gran parte de las funciones básicas de nuestro cuerpo funcione correctamente.

De igual manera, la poca presencia de Omega 3 tendrá consecuencias nefastas en nuestra salud, afectando tanto al corazón, como al sistema lipídico y metabólico y, sin dudas, a la microbiota.

Por qué el Omega 3 es tan importante para la salud

Imagina que tu cuerpo es como un supermercado: hay distintas filas, varias categorías distintas de productos… Para que el supermercado cumpla su función -que es proveernos de alimentos y otros bienes de primera necesidad- necesitamos que todos sus lineales estén llenos con muchas unidades de cada uno de estos productos.

Nuestro cuerpo, igual que esos lineales, necesita tener cantidades suficientes de aquellos «productos» que le ayudan a funcionar y las grasas saludables como el Omega 3 es uno de ellos.

Un ácido graso esencial

Pero, ¿qué es el Omega 3? Seguro que al hacerte esta pregunta no piensas solamente en este Omega, sino también en el Omega 6. Ambos son ácidos grasos poliinsaturados esenciales de cadena larga. La familia de los Omega 3 deriva del α-linoleico (ALA), que a su vez deriva en EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico).

Tal y como ocurre con los ácidos grasos de cadena corta, que también son «productos» de primerísima necesidad producidos por nuestras bacterias al fermentar algunos alimentos, los omegas no son sintetizados directamente por nuestro propio cuerpo, por lo que es necesario obtenerlos por la dieta.

El problema radica en que nuestro tipo de alimentación occidental, proinflamatoria y con exceso de alimentos ultraprocesados, produce un desequilibrio en el ratio de Omega 3 y 6 que es peligroso para nuestro organismo, incidiendo en esa inflamación patológica de bajo grado que es llave para que den la cara distintos tipos de patologías.

Cómo puedo aumentar mi ingesta diaria de Omega 3

Para poder mejorar nuestro ratio entre Omega 3 y Omega 6, debemos incluir en nuestra ingesta diaria aquellos alimentos que tienen mayores concentraciones de estos ácidos. Y en eso se llevan la palma los productos del mar y los pescados, cuyos aceites son los que mayores concentraciones presentan, tanto de EPA como de DHA.

En esta pequeña lista te enseñamos algunos ejemplos con las cantidades correspondientes de EPA y DHA:

  • Aceite de arenque americano: 18,3% de EPA y 9,6% de DHA
  • Aceite de hígado de bacalao: 12,2% de EPA y 12,7% de DHA
  • Aceite de carne de bacalao: 19,1% de EPA y 32,6% de DHA
  • Aceite de atún listado: 11,1% de EPA y 29,1% de DHA
  • Aceite de abadejo: 14,8% de EPA y 24,8% de DHA
  • Aceite de rodaballo: 9,6% de EPA y 30,6% de DHA
  • Aceite de caballa: 8% de EPA y 19,3% de DHA
  • Camarón: 15,26% de EPA y 11,37% de DHA
  • Cangrejo de roca: 20,74% de EPA y 10,35% de DHA
  • Pulpo: 16,1% de EPA y 20,6% de DHA
  • Calamar: 13,9% de EPA y 16,9% de DHA

A pesar de que nuestra alimentación sea correcta, podemos tener un déficit de ácidos grasos Omega 3 tan pronunciado que no sea suficiente con el aporte puramente nutricional. Para esos supuestos, existen posibilidades de suplementación de altísima calidad, como el aceite de pescado,  que pueden ayudar a revertir esos bajos niveles. Pero para saber si necesitamos suplementos o si debemos implementar nuevas fuentes de Omega 3, debemos entender para qué sirve.

Beneficios del ácido graso Omega 3 en la salud sistémica

El ser humano es un sistema interconectado en el que todas sus partes tienen relación. Cuando algo falla en una parte de nuestro organismo es fácil que existan síntomas o afectaciones más allá de ese órgano o tejido. Con la microbiota, sabemos que muchas veces su desequilibrio produce importante sintomatología extraintestinal, a pesar de que el origen del problema se encuentre en nuestros microorganismos autóctonos. En este contexto, debemos entender que el Omega 3 ejerce su función en diferentes ámbitos de nuestro cuerpo y nuestra salud. A continuación veremos algunos de ellos.

El corazón, el gran beneficiado de este ácido graso

Nuestro corazón adora el Omega 3 porque su influencia está estrechamente ligada a su correcto funcionamiento. Entre otras cosas, se ha destacado que puede:

  • Mejorar la coagulación sanguínea
  • Reducir del riesgo de padecer algún tipo de enfermedad cardiovascular
  • Regular la producción de triglicéridos y de colesterol
  • Mejorar situaciones de arritmias
  • Reducir el riesgo de trombosis

De hecho, la Asociación Americana del Corazón recomienda para pacientes que tienen algún tipo de enfermedad cardiovascular la toma de 1 gramo al día de Omega 3 para prevenir de padecer arritmias y esclerosis. En el caso de pacientes que presentan niveles elevados de triglicéridos, esta institución médica eleva la recomendación diaria a entre 2 y 4 gramos de ácidos grasos Omega 3.

Por otro lado, una cantidad correcta de Omega 3 contribuye a que los niveles lipídicos sean los correctos y ayuda al buen funcionamiento de la membrana lipídica que recubre las células y sus estructuras. Su presencia en cantidades adecuadas en el organismo y siguiendo con el sistema cardiovascular, ayuda a evitar la vasodilatación y la vasoconstricción.

En una sociedad que adolece de problemas cardiovasculares, es fundamental revisar nuestro estilo de vida y cómo ello impacta en sustancias como el Omega 3, que pueden encontrarse en niveles disminuidos y, por tanto, incapaces de aportarnos los beneficios que acabamos de mencionar.

Una ayuda esencial desde la infancia

Todavía la investigación científica sigue dando pasos en este importante campo de acción del ácido graso esencial que nos ocupa y ya son muchos y muy variados los estudios que han demostrado las propiedades que tiene especialmente en la época del embarazo y la lactancia y en la infancia.

Algunos papers señalan a la capacidad del Omega 3 en los más pequeños de la casa para mejorar cuestiones como:

  • Mejora de la calidad de vida
  • Aumento de la capacidad de concentración
  • Optimización de la calidad del sueño
  • Regulación de niveles de hemoglobina

En lo que respecta a la maduración ocular, se considera que el DHA tiene un importantísimo papel en el desarrollo del sistema visual del feto durante el embarazo.

El sistema inmune, nuestra gran barrera de defensa

Como ya sabemos, nuestro sistema inmune es la gran barrera de defensa de nuestro organismo para mantener íntegra nuestra salud. Su regulación y funcionamiento está estrechamente ligado a la microbiota y también a la cantidad de Omega 3 que esté presente en nuestro cuerpo.

Cuidar, pues, la manera en la que incorporamos a nuestra alimentación esta sustancia es vital para mantener un buen equilibrio entre el ratio de Omega 3 y Omega 6. Porque, al final, como en la microbiota, todo se basa en el equilibrio, en esa eubiosis que nos permite estar en la mejor forma posible para que todo en nuestro organismo funcione como debe de manera natural.

Además, si existen problemas de déficits debemos confiar en la suplementación consciente, aquella basada en la evidencia científica, en la investigación constante y en las mejores formulaciones que permiten diseñar estrategias terapéuticas específicas e individualizadas para cada paciente.

Visita Nuestras Categorías:

Puede que también te guste

Deja una respuesta