Ep. 8 Microbiota y salud femeninna: cistitis, infecciones vaginales y otras patologías

El verano es sinónimo de infecciones para muchas mujeres. Pero, ¿por qué es tan común sufrir cistitis o candidiasis en esta época del año?, ¿Cuánto hay de mito y cuánto de realidad en la afirmación que sostiene que la humedad del biquini ayuda a que se produzcan? ¿Y con las relaciones sexuales? ¿Son un factor de riesgo?, ¿Qué pasa con la microbiota y cómo pueden ayudar los probióticos?

>> ¿Qué es la microbiota intestinal y por qué es tan importante para nosotros? (Minuto 3.40)

Es el conjunto de especies bacterianas, virus, arqueas, protozoos… una multitud de bichos que conviven con nosotros en diferentes partes de nuestro cuerpo. Hace años solo se conocía la intestinal y la vaginal y que, cuando se estropeaba una de las dos, aparecían problemas como diarrea, infecciones de orina o candidiasis.

Pero a día de hoy sabemos que la microbiota tiene un papel mucho más importante y muy relevante en muchísimas enfermedades, incluso en las neuropsiquiátricas. Pero es que además la microbiota fabrica vitaminas, ácidos grasos, otras sustancias que necesitamos… Y tiene también una función protectora, es decir, que nos protege de otros bichos que nos quieren colonizar. Esto nos lleva a hablar del importante papel que tiene en el sistema inmune.

Además, la microbiota intestinal nos ayuda a hacer la digestión y a poder aprovechar los nutrientes, por ejemplo.

>> ¿Y qué es la microbiota vaginal? (Minuto 5.09)

Es también conocida como la Flora del Döderlein, en honor al ginecólogo que la descubrió y se compone principalmente de un tipo de bacterias, los lactobacilos. Además, también hay otras subespecies y esto hace que la vagina tenga unas condiciones muy especiales, con un pH más ácido que mantiene a raya a otras bacterias y hongos que quieren intentar colonizar o infectar.

Esto es importante porque la vagina y la uretra en las mujeres está muy cerca del ano y esas bacterias que viven en el intestino, por mucha higiene que tengamos, siempre van a colonizar la zona perianal y pueden producir infecciones vaginales o de orina si la microbiota no está en buen estado como para frenar las bacterias patógenas.

Además, se sabe que las mujeres que tienen muchas infecciones de orina o incluso problemas de fertilidad, tienen una microbiota muy alterada, con escasa presencia de lactobacilos, que están disminuidos, y mucha presencia de otras especies, como la Cándida y E. coli, que es una de las bacterias que vive en nuestro intestino de forma natural pero que, cuando se sale de ahí, puede provocar problemas. De hecho, es la primera causante de las infecciones de orina. Si una persona tiene infecciones recurrentes y le hacen un cultivo, el primer bicho que casi siempre sale es la E. coli.

>> ¿Qué factores influyen en la disbiosis o desequilibrio de la microbiota vaginal? (Minuto 6.46)

Referente a la vagina, hay muchos mitos y leyendas que se han ido heredando de generación en generación pero no siempre son lo más saludable o adecuado para mantener un buen equilibrio de la microbiota de la zona.

Hay muchos factores que pueden desequilibrar la microbiota vaginal, que también es sensible. Por ejemplo, el uso de jabones íntimos o un exceso de limpieza. No por ser más limpios, es mejor. La vagina por dentro no se ha de limpiar con nada, solamente tenemos que lavar los genitales externos y con jabón normal, que no sea irritante, lo más neutro posible. Si por alguna razón hay que limpiar más, se usa simplemente agua y se seca bien.

Si una persona usa estos productos porque tiene algún mal olor o detecta cambio en el flujo, lo que tiene que hacer es ir al médico, porque probablemente sea un síntoma de infección y eso no se va a resolver desequilibrando más la microbiota de la zona.

Las relaciones sexuales con distintas parejas sin protección también es otro factor que desequilibra la microbiota de la zona. Y la toma de fármacos, especialmente algunos muy comunes en las mujeres, como los anticonceptivos.

A mayores, influyen cuestiones como la edad. No es lo mismo la microbiota vaginal de una niña, que la de una adolescente o una mujer adulta joven que la de una anciana. A partir de la menopausia, cuando hay un cambio hormonal, hay una disminución de los estrógenos y eso provoca que la microbiota de la zona se vea alterada, y viceversa. Al verse alterada la microbiota de la zona se genera menos estrógeno local, porque los lactobacilos favorecen la fabricación de esta hormona. Es un círculo vicioso.

Y la toma de antibióticos, por supuesto, que es un “destrozamicrobiotas”, tanto intestinal como vaginal o de cualquier parte. Esto lo vemos muchísimo en consulta y en Urgencias. Es muy típico que una mujer que hace una infección de orina, con los típicos síntomas de dolor, escozor al orinar, esa necesidad de ir muchas veces al baño pero solo echar cuatro gotitas…, pues que al cabo de una semana lleguen con picor, flujo más blanquecino… Y eso se produce porque han hecho cándidas. Le hemos dado un tratamiento antibiótico que se ha cargado la bacteria que provoca la infección, pero también nos hemos cargado el resto de bacterias, porque el antibiótico no discrimina.

Entonces, por una parte, cuando hay una infección, es importante tomar probióticos para intentar compensar un poco la disbiosis o afectación del antibiótico a la microbiota. Y, por otro lado, es conveniente intentar trabajar en prevención para evitar las infecciones, ya sea con todos los factores que hemos dicho e intentando favorecer que nuestra microbiota esté en el mejor estado posible.

>> ¿Cuándo es más común tener infecciones de orina? (Minuto 10.58)

Respecto a las infecciones de orina, tenemos dos fases muy claras o dos períodos de la vida muy claros. En los niños es raro, puede haberlas, tanto en niños como niñas, pero no es frecuente. Después, en las mujeres, a partir de la adolescencia, hay un boom con el inicio de las relaciones sexuales.

¿Por qué una relación sexual puede provocar una cistitis? ¡De hecho, antiguamente se llamaba el mal de la recién casada! Esto se produce porque, por muy higiénicos que seamos, las bacterias E.coli salen de nuestro intestino y con las relaciones sexuales, además de hacer un roce que facilita la transición de las bacterias al lugar más cercano a la vagina, que es la uretra, también la irritación provoca que ese epitelio esté más sensible y sea más fácil que las bacterias puedan trepar y llegar a la vejiga.

Hay que tener en cuenta que en una mujer, la uretra es el conducto que une la vejiga con el exterior y son apenas dos centímetros, una bacteria enseguida puede contaminarla. Por eso es tan importante orinar después de las relaciones sexuales, porque así favoreces que la bacteria que estaba intentando trepar, la expulsas al orinar, además de beber mucha agua para tener más volumen de orina.

En el caso de los hombres, es más difícil que tengan una infección de orina en este período, porque la uretra es mucho más larga y cuesta mucho más que pueda trepar una bacteria, además de que está mucho más alejada del ano.

La mujer adulta puede tener alguna infección, pero es más puntual. El otro período vital crítico es la vejez. La infección de orina en mujeres mayores ya no suelen normalmente estar relacionadas con la actividad sexual, si no que se dan dos factores importantes: el empeoramiento de todo el estado general del epitelio, porque los cambios hormonales provocan que los tejidos y las mucosas sean más finas y débiles; y, otro factor que es más difícil de controlar, es que se suelen dar prolapsos, que es una caída de la vejiga que provoca que queden zonas en las que se retenga orina, que se infecta con más facilidad.

Aún así, en las personas mayores también es importante cuidar la microbiota. Atendí hace poco a una señora que llevaba cinco tandas de antibióticos en unos meses. Luego, ya vienen con otros síntomas: diarrea, hinchazón con las comidas, eczemas… Es que la microbiota está totalmente comprometida.

Entonces, yo aquí, en estos casos, igualmente insisto en hacer una buena tanda de probióticos para poder recuperar la microbiota y favorecer que la zona esté más fuerte para evitar que un “intruso” infecte.

>> ¿Cuándo se considera que se cronifica una cistitis? (Minuto 15.21)

Hablamos de cistitis de repetición cuando se da un episodio muy cerca del otro. Puede ser una recaída, que también pasa. Si haces una infección de orina y después de la toma de antibiótico queda alguna bacteria viva, puede pasar que esa misma se vuelva a reproducir y se vuelve a hacer la infección.

Pero cuando ya se aleja tres semanas y se vuelve a dar una infección ya no se considera una recaída, sino una reinfección, que es algo diferente. Por tanto, habría que hacer un cultivo de esa orina, para saber qué tipo de “bicho” es y conocer a qué tipo de antibiótico es sensible. Y después proteger muy bien la zona con un tratamiento de probióticos, previamente si puede ser, durante el tratamiento y, sobre todo, después, para reparar todo el daño.

>> ¿Existen diferentes tipos de cistitis? (Minuto 16.37)

Sí. Normalmente, cuando hablamos de cistitis pensamos en la infecciosa solamente, pero hay más tipos de cistitis. De hecho, esta palabra significa inflamación de la vejiga, no infección. La vejiga es como un globo, cuando está desinflada es pequeñita cuando está vacía pero tiene una gran capacidad de expandirse a medida que se llena de orina. Cuando llega a cierto punto de distensión es cuando manda la señal para vaciarse.

A veces hay problemas que pueden hacer que estos mecanismos, estas señales, estén alteradas, y por eso hay personas que tienen la sensación enseguida de ir al baño a orinar y piensan que tienen infección. Pero no siempre es así, porque cuando se cultiva la orina nunca sale bicho. En estos casos, los pacientes pasan por un calvario, porque el antibiótico no les sirve de nada.

Normalmente esto ocurre porque se da una disbiosis que ayuda a que se produzca una inflamación generalizada de la zona, mandando señales contradictorias y se imitan los síntomas. Pero no hay una infección como tal. Por eso en este caso es fundamental reparar esa disbiosis y controlar el tema de la alimentación, porque también tiene mucha relación con comer alimentos proinflamatorios, que empeorarán la sintomatología.

Hasta que no comprendemos esto, de que la cistitis puede ir más allá de una infección, es difícil poder ayudar a estas personas. Yo lo que suelo ver es que son personas que toman de manera continuada antibióticos y nunca les sale nada en el cultivo.

>> ¿Se da un patrón similar con las infecciones vaginales o no? (Minuto 19.28)

Con las infecciones vaginales, podemos tener sintomatología pero cuando se hace cultivo sí que solemos encontrar bicho. De hecho, muchas de las infecciones vaginales son asintomáticas, es decir, que el bicho está ahí, pero la persona no lo nota o ha normalizado algunos síntomas, por lo que no pide consulta. En ese contexto, es importante hacer las revisiones con Ginecología y si hay cualquier alteración, consultar al médico, porque así se puede coger una muestra, cultivarla y saber si ahí hay algún microorganismo que esté causando problemas.

>> ¿Cuáles son los síntomas más comunes de estas infecciones? (Minuto 20.15)

Normalmente, son cambios en el flujo, mal olor, molestias, dolor en las relaciones sexuales… Y se puede incluso tener una enfermedad inflamatoria pélvica.

>> Hemos hablado de que las relaciones sexuales son un factor que propicia el desarrollo de cistitis, pero ¿qué pasa con la humedad? ¿Cuánto hay de mito y cuánto de realidad? (Minuto 20.50)

El tema de la humedad es interesante, porque siempre nos explican que favorece las infecciones y es verdad que cuando hablamos de una humedad causada por salva slips, sí, porque hay muchas personas que tienen la manía de usarlo todos los días y esto es fatal.

Los salva slips, quitando pocas excepciones, se componen de una capa de celulosa o algodón y debajo llevan un plástico. Este, puesto encima de la ropa interior, genera una capa que no es transpirable, por lo que toda la humedad de la zona se queda ahí acumulada y esto sí que es un factor que puede llevar a infecciones de orina y candidiasis. De hecho, hay muchas candidiasis de abuelitas que vienen provocadas por este problema.

Pero en cambio, la típica humedad del bañador que nos dicen siempre, no tiene ninguna evidencia científica.

Pero también tenemos que cuidar nuestra microbiota. Una de las mayores pruebas que demuestran que si tienes una microbiota en buen estado te va a proteger muchísimo es que todo el mundo mantiene relaciones sexuales o utiliza salva slips pero no todos tenemos infecciones. Por eso sabemos que son diferencias interpersonales que están relacionadas con el estado previo.

Por ejemplo, muchas personas tienen una microbiota saludable o resiliente, que aguanta los pequeños cambios del día, pero a lo mejor tienen que tomar un tratamiento antibiótico bastante agresivo y a partir de ahí es el detonador para un montón de problemas.

Y en las mujeres, hablando de la vagina, es importante que tengamos en cuenta que hay que limpiarse de delante a atrás, porque si lo hacemos al revés, del ano a la vagina, arrastraremos toda la carga microbiana que hay alrededor del ano, que es una zona más sucia.

>> ¿Qué otras patologías relacionadas con la salud de la mujer tienen un nexo común con la microbiota (Minuto 25.11)

Pues, al final, podemos decir que en casi todo. El Síndrome de Ovario Poliquístico, por ejemplo, tiene mucha relación con el estilo de vida, que a su vez está muy relacionado con la resistencia a la insulina. 

En estos casos tenemos que ver en conjunto, con una visión integral. En este caso, no vale simplemente con dar anticonceptivos, hay que mirar más allá por si hay un problema metabólico, incluso en mujeres delgadas, porque eso no quita que puedas tener más grasa visceral o RI. Por tanto, una mujer con SOP, normalmente, tiene hábitos que son muy mejorables. 

Y en el caso de la endometriosis, las últimas evidencias nos indican que hay algún componente autoinmune, que hace que cierto tejido del endometrio se desplace y crezca en sitios donde no le toca. En relación con las influencias hormonales, este tejido puede provocar muchas molestias en la zona donde se ha implantado.

En estos casos, no digo que con probióticos podemos curar, porque eso sería muy ambicioso, pero evidentemente tener un buen estado de la microbiota en general nos va a ayudar muchísimo.

>> ¿Has tenido algún caso clínico con alguna patología de las que hemos hablado en el que los probióticos han sido una herramienta útil? (Minuto 27.52)

Sí, tengo varias, pero una me gusta porque fue hace poquito. Era una paciente que tenía candidiasis recurrentes, estaba ya desesperada. Prácticamente cada mes tenía un episodio. Casualmente, me la encontré en Urgencias en un turno en el que me tocaba trabajar a mí. 

Le recomendé un tratamiento con probióticos. Concretamente, le pauté el Enterelle durante un mes, porque vi que tenía mucha disbiosis, y después le recomendé otro probiótico más específico de las vías urinarias, como es el Femelle, que tiene lactobacilos para implantar.

A mí me gusta poner el ejemplo de que la microbiota es como un jardín. Yo siempre les explico a los pacientes que la microbiota es como un jardín que, en ocasiones, por algunas razones, se puede ir deteriorando. Entonces, pueden haber crecido malas hierbas y estar mustio. El Enterelle, por tanto, tiene la función de quitar esas malas hierbas. Si tú quieres cuidar tu jardín, primero tienes que quitar lo malo, y después, lo que tienes que hacer es implantar las flores, las plantas… Eso es la segunda fase.

Yo no volví a saber de esta persona, pero al cabo de un año me la había vuelto a encontrar. Le pregunté qué tal estaba, cómo le había resultado el tratamiento, y me dijo que en un año no había tenido ningún episodio, estaba súper contenta.

>> ¿Qué tres consejos nos darías para cuidar de nuestra microbiota vaginal? (Minuto 30.58)

Evitar los geles íntimos. Les tengo manía pero es que son muy dañinos. Y siempre tener relaciones con protección si no es tu pareja estable, porque hay muchas infecciones que se pueden dar.

Si hay que tomar antibióticos, tomar siempre un probiótico, por ejemplo el Enterelle, que se puede tomar con cada cápsula de antibiótico, tomar una de Enterelle

Y en personas de cierta edad, que tengan algún factor de riesgo o personas que tomen anticonceptivos, siempre va a ir bien. Quizá una vez al año o un par de veces, estaría bien que hiciera una tanda de probióticos.

De lo que se trata es de cuidar nuestro jardín pero claro, por mucho que lo cuidemos, no siempre es fácil que esté en equilibrio. La microbiota no deja de ser un conjunto de seres vivos que tienen una vida limitada y, aunque hagamos una reimplantación con probióticos, tampoco son eternos si tenemos hábitos que siguen desplazando las bacterias buenas.

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